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3 claves esenciales para crear tu espacio profesional.

Cualquiera que se encuentre ante ese momento en que hay que tomar una decisión para re dirigir qué rumbo tomar para su vida profesional, encuentra una amplia oferta de profesiones y especialidades en las que se puede preparar, además de una extensa gama de profesionales similares entre si.


¿Cabe entonces la pregunta… ¿para qué crear nuestro propio espacio profesional con base en nuestras habilidades, conocimientos y experiencia?




La respuesta es que no se trata solo de una forma para aprovechar tus habilidades, tus conocimientos y experiencia para con ello crear tu propio espacio profesional, sino como una estrategia para salir adelante, sobresalir y encontrar tu lugar en el mundo.

Muchas veces no resulta muy lógico, que a pesar de que todos somos únicos e irrepetibles, con nuestras virtudes, talentos y defectos distintos a los de los demás, al momento de buscar una actividad laboral nos vamos por unas cuantas opciones y las más conocidas y que además resultan iguales a las que ejercen miles de personas y luego nos lamentamos porque no logramos desarrollarnos personal y profesionalmente e incluso, es usada como la justificación para afirmar que no hay trabajo.


Crear nuestro propio espacio laboral es una actividad que requiere tener, además de la disposición para hacerla, creatividad y determinación.

Y sobre todo, saber que es un proceso y una disciplina para poder expresar nuestro propio mensaje y conseguir desarrollar ese servicio o esos productos que harán parte de nuestro actividad laboral.


Se necesita además claridad y foco para convertir la idea que está en la mente, en una idea desarrollada y tangible que idealmente sea algo nuevo o distinto.

Se trata de llevar la idea hacia algo útil y práctico, por tanto, también es un tema de gestión.


Por ejemplo, un chef tiene algo que expresar a través de cada platillo que crea, tiene un mensaje que comunicar, pero también necesita dominar técnicas, conocer sabores, puntos de cocción, etcétera y además trabajar con disciplina y con un objetivo claro, poniendo en práctica en el día día alguna rutina que mantenga su proceso creativo e irlo mejorando y evolucionando.


Por algo Picasso solía decir: “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”.


Solemos creer que necesitamos inventar algo sacado de la nada y que debemos ser unos verdaderos genios para crear nuestro propio espacio profesional. Pensar de esa manera lo que hace es detenernos e incluso paralizarnos sin lograr conseguir emprender nuestra propia marca de negocio.


Hay que cambiar la mirada y pensar en un pequeño matiz personal o en un contexto distinto para un producto o un servicio, para convertir una idea “simple” en una idea novedosa y exitosa.

En ocasiones trasladar una idea de un contexto “común” a otro “distinto” constituye ya en sí la diferencia que lleva al éxito.


Una escritora de profesión y con un sentido artístico cultivado a través del diseño y la pintura como hobby, creó su propio marca de negocio de la siguiente manera:

Ella decidió crear su propio espacio profesional dedicándose a escribir biografías de personas comunes que querían dejar por escrito y en un libro la historia de su vida. Esta escritora tuvo mucho éxito con su especialidad, ya que lograba verdaderas obras, tanto en la narrativa como en lo visual.

Por otra parte, un escritor abrió su propio despacho, que además de escribir las historias de vida de la gente común, como lo hacía la otra escritora, también escribía cartas, discursos, cuentos, monólogos, presentaciones, etcétera y a la especialidad de su marca de negocio la llamó “Escritura a la carta”.

En realidad no sé si entre ellos se conocían o si uno supo de la iniciativa del otro. Sin embargo lo importante es que en ambos casos, supieron encausar sus habilidades, conocimientos y experiencia hacia una especialidad específica y adaptaron una actividad ya conocida, a un contexto diferente al que normalmente se conoce para desarrollar la actividad y además lograron diferenciarse para sobresalir del resto haciendo algo útil, rentable y distinto.

Alguien podría decir que en realidad no inventaron absolutamente nada, porque lo que hicieron probablemente ya otras personas lo hacían, y podrían tener cierta parte de razón, sin embargo, el mérito importante fue que encontraron un contexto adecuado, mediante el cual, su talento, pasión y experiencia fueron la combinación perfecta y en donde esa idea pudo ser desarrollada para crear su propio espacio profesional con un enfoque distinto.



Veamos ahora qué procesos objetivos puedes tomar en cuenta para analizar el contexto en el que te encuentras y que puedas estar atento cuando surja esa chispa de ingenio que te pueda llevar a idear algo diferente y con tu propio sello:


1. Prestar atención.

Ante el cambio constante, lo que corresponde es prestar atención permanente a lo que pasa en el mundo.


Hay que tener una actitud de observar lo distinto, de buscar nuevas alternativas y perspectivas e intentar aprender de todo y de todos.

Sencillamente e