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Transformar el miedo en el camino para el cambio

Actualizado: ago 12

El miedo siempre va a formar parte de nuestras vidas, porque es una emoción.


Existe un cuento sobre un niño que normalmente siente miedo al entrar a su recámara y los papás son los que tienen que entrar primero porque el niño está convencido de que en su closet habita un monstruo. Un día el padre al verlo con la dificultad para entrar a su recámara, le ofrece un regalo en forma de frase poderosa y afirmativa y le dice: "cada vez que entres a obscuras y tengas miedo repite varias veces atravieso la puerta obscura del miedo para encender la luz y así podrás atravesar tu recámara a obscuras y llegar al interruptor para encender la luz. Así que el niño comenzó a hacer esa acción hasta que llegó el momento en que venció el miedo.

“Avanza por la puerta obscura por donde está el miedo y atraviesa eso para encender la luz..”

Porque si vamos por la vida pensando que no debemos sentir miedo estamos equivocados, el miedo es una emoción y las emociones son necesarias.


El miedo es una emoción que nos indica que estamos creciendo y se presenta en forma de reto, de desafío para que lo atravieses y es ahí donde encendemos nuestra propia luz.

El miedo es la suposición de que vamos a sentir mas dolor que placer, en donde muy probablemente pensamos que vamos a tener más pérdidas que ganancias.


“El miedo puede boicotear nuestro potencial, o bien puede hacer que ese potencial brille a toda intensidad.”

Porque muchas veces no nos es fácil darnos cuenta de nuestros talentos, de nuestras virtudes y tenemos la gran habilidad de ver todo eso en los demás y cuando nos movemos en este sentido perdemos mucho tiempo y mucha energía con ideas distorsionadas y malgastando nuestro tiempo, y que además nos genera dudas, que puede ser bueno en ciertas dosis, pero también puede ser una fuente de bloqueos destructivos en dosis más altas.


Reconoce que sientes miedo.

Es importante tomar conciencia y reconocer que el miedo es lo que nos está deteniendo, nos está impidiendo pasar al siguiente nivel de nuestras vidas y cuando nos damos cuenta de eso es cuando podemos hacer un cambio en la relación que establezco con ese miedo, porque empiezo a ver que existen más formas para relacionarme con él: lo puedo utilizar como un motor de acción o como un faro que me indica el camino a seguir y que me puede ayudar a crecer, a ser más consciente, a quererme mucho más, a cuidarme, a llegar más lejos porque ese miedo es la cuerda que me permite avanzar por ese camino para el cual aún no tengo un mapa definido; me va a permitir empezar a querer aquellas partes de mi mismo que necesito aprender a amar, me va a permitir reconocer aquellas heridas que estoy ignorando.

Empieza a reconocer que sientes miedo, está bien hacerlo, empieza a decir en voz alta que tienes miedo, porque cuando lo haces empiezas a identificarlo y en el día a día entonces podemos empezar a hacer un plan de acción para atravesarlo y es ese avanzar el que me va a permitir seguir evolucionando, por lo tanto, empecemos a tratar esa emoción miedo en su justa medida, tal y como se merece, tenle respeto y agradece su sabiduría y su enseñanza, porque crecer desde trabajar los miedos es muy gratificante.

Todos y cada uno de nosotros tenemos la capacidad de atravesar nuestros miedos, todos tenemos la capacidad de crecer, pero también tenemos el derecho de decidir cuándo hacerlo y cómo hacerlo, siempre y cuando sea una decisión consciente y no venga desde la excusa, desde evitar o desde la huída, porque la excusa es una gran aliada de la gratificación inmediata y viene para que no tengamos que afrontar tal situación, viene en forma de autoengaño, de justificación.

Ten presente que una situación no puede cambiar si huimos de ella, es más probable que se haga más compleja. Podemos culpar a otros, pero también hay que asumir nuestra parte de responsabilidad en todo esto, porque de mis decisiones y de mis acciones se va a ir formando la identidad y si lo que haces es por ejemplo huir te dará mucho trabajo saber quién eres y también te dará mucho trabajo liberarte de las cadenas que te atan a esa rueda del hamster que te hace repetir la misma situación una y otra vez.


Te propongo hacer un ejercicio para empezar a cambiar tu relación con el miedo, sin expectativas.

Colócate en el papel de investigador y date la oportunidad de explorar en el momento de hacer este pequeño ejercicio y ve cómo te funciona:


“Cada miedo marca el camino para la evolución para cada área de nuestra vida, atravesarlos es evolucionar, atravesarlos es trasformarlos y nos permite transformarnos porque el miedo es un faro que marca el camino del cambio.”

En una hoja, anota a manera de lista en una primera columna los miedos que más se te activan en tu día a día. Una vez hecho eso, relaciona cada uno de esos miedos a un área de tu vida en una segunda columna: la salud, el trabajo, la pareja, la familia, etcétera y al hacer esto nos daremos cuenta hacia dónde está apuntando ese miedo.

Ya tienes el miedo y el área identificada, ahora identifica para cada miedo y área qué reto te está proponiendo en forma de acciones, es decir identifica qué acciones te está proponiendo hacer ese miedo para poder atravesarlo y cambiar.


Ahora que tienes cierto mapa establecido, elimina aquellas acciones que pueden ponerte en peligro a ti o a alguien más, porque se trata de ser coherente con las limitaciones de cada quien, porque lo interesante de esos retos es que identifiquemos cómo podemos salir de ahí sin estar lastimados.


Ahora solo falta ponerse en acción con respeto y amor en las acciones que hayan salido en este ejercicio para iniciar tu camino para el cambio.